Consejo Pastoral Parroquial Conclusión de la Reunión
La Misión como fruto de la Asamblea
Iluminados por el Evangelio según Evangelio según San
Juan 4, 5-42
Durante la Cuaresma del año 2025 realizamos una amplia
consulta a la comunidad y a la sociedad de Santa María de Punilla. En la Pascua
del mismo año celebramos nuestra Asamblea Parroquial, en la que, bajo la acción
del Espíritu Santo, discernimos siete grandes opciones pastorales:
·
Hacia una
parroquia más viva y participativa.
·
Renovación de la
vida litúrgica y espiritual.
·
Formación y
catequesis: una pastoral atenta a los tiempos y procesos.
·
Comunión y
participación: una comunidad que acompaña.
·
Misión y
servicio: el corazón de una Iglesia que abraza las periferias.
·
Comunicación y
organización: cuerpo que se articula y se comunica.
·
Visión de futuro:
corresponsabilidad en la misión.

En el año 2026, nuestra Arquidiócesis nos invita a
realizar una nueva Asamblea parroquial. Habiendo ya recorrido este camino,
reconocemos con gratitud que lo vivido no fue un fin en sí mismo, sino una
verdadera cantera sinodal. Por ello, como Consejo Pastoral, asumimos la
responsabilidad de retomar ese discernimiento y elegir, para el próximo
trienio, una prioridad que exprese lo que el Espíritu hoy pide a nuestra
Iglesia.
Creemos que la Misión —existencial y geográfica— es el
llamado concreto del Espíritu para nuestra parroquia en este tiempo.
El encuentro de Jesús con la mujer samaritana (Jn 4,
5-42) ilumina profundamente esta decisión. El Señor se detiene, dialoga,
escucha y revela el don del Agua Viva. Ese encuentro transforma la vida de la
mujer, que deja su cántaro y corre a anunciar lo que ha experimentado. También
nosotros hemos tenido nuestro “pozo”: la consulta, la escucha comunitaria, la
Asamblea. Allí reconocimos desafíos, fragilidades y llamados a la conversión.
Pero la experiencia eclesial solo alcanza su plenitud
cuando se traduce en salida misionera.
Nuestra Asamblea no ha sido un punto de llegada, sino
un nuevo comienzo. Las propuestas, actitudes y gestos discernidos no
constituyen un programa cerrado, sino una guía dinámica para animar la vida
pastoral en clave sinodal, comunitaria y evangélica. La misión no es una
actividad complementaria, sino la consecuencia necesaria del encuentro con
Cristo.
Como Consejo Pastoral nos comprometemos a:
·
Traducir el
discernimiento en opciones concretas y sostenidas en el tiempo.
·
Priorizar
acciones que expresen una Iglesia en salida.
·
Revisar
estructuras y dinámicas que necesiten renovación.
·
Animar a toda la
comunidad a un compromiso evangelizador más decidido.
El Señor nos exhorta: “Levanten la mirada y vean
los campos, que ya están maduros para la cosecha”. Esta palabra nos impulsa
a reconocer que la realidad que nos rodea es campo fértil para el anuncio,
oportunidad de gracia y llamado a la cercanía pastoral.
Queremos ser una comunidad que, como la samaritana,
deje el cántaro —todo aquello que nos inmoviliza o nos encierra— para anunciar
con alegría lo que hemos visto y oído, con un oído en el pueblo y otro en el
Evangelio, atentos a lo que el Espíritu dice hoy a nuestra parroquia.
Encomendamos este camino de conversión pastoral al
Sagrado Corazón de Jesús, para que Él nos acompañe y sostenga en esta etapa
misionera.
«¡Sí, volveré pronto!». ¡Amén! ¡Ven, Señor Jesús! Que
la gracia del Señor Jesús permanezca con todos. Amén. (Apocalipsis
22, 20-21)
Con sincero compromiso pastoral,
Consejo Pastoral Parroquial.
8 de marzo de 2026.