Capilla Ntra. Sra. de la Medalla Milagrosa


Capilla Ntra. Sra. de la Medalla Milagrosa

La necesidad de los habitantes de Santa María de contar con un lugar de meditación y recogimiento fue común en todos los sectores del pueblo, así como también utilizar las casas de familia a ese efecto. En Villa Caeiro el primer lugar donde se ofició una misa estuvo situado en la actual calle Avellaneda .



Con el deseo de tener su propia capilla, un grupo de vecinos entre los que se encontraba el matrimonio Bernardi, conforman una comisión pro capilla; es así que hoy se puede apreciar un hermoso centro de oración dedicado a la Virgen de la Medalla Milagrosa sobre la calle Mariano Moreno esquina  Belgrano en Villa Caeiro.

Esta Capilla dependiente de la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús de Santa María, recibe los oficios religiosos por parte del cura párroco.

Existe un grupo de colaboradores que realizan distintos tipos de eventos a fin de conseguir fondos para el mantenimiento y conservación de la capilla.



En el templo propiamente dicho se enseña catequesis, se realizan Encuentros de la Palabra a fin de interpretar Las Sagradas Escrituras y además de celebrar la Santa Misa.

La historia de esta capilla es contada por dos vecinas de Villa Caeiro comprometidas con la vida de este templo; son las señoras Celina Demaría de Bernardi y Coca Kadomoto residentes en la localidad desde 1947 y 1961 respectivamente.

Doña Celina relata “...Antes de tener esta capilla íbamos al Funes, Bialet Massé, Cosquín o Santa María, empezamos en un garage y había una hilera de bancos, se hacían misas, casamientos, bautismos, el cura que venía, Padre Asili, era de Bialet Massé, cuando esto pasa a Santa María, él quería que la iglesia estuviera a cargo de Bialet Massé.

Tuvimos que ir a Córdoba a ver al Obispo, él solicitó la audiencia, y nos fuimos con Coca, nos respondieron que no se podía, quedó tan mal el padre, pero tenía que aflojar...no podía ser. El que nos prestó el garage, Del Rosso, tenía un hijo que estudiaba para cura y cuando este chico estaba estudiando en Córdoba se enfermó y le dijeron que no iba a resistir esa carrera y la dejó. Entonces su padre regaló el altar que tenía...es el altar que está puesto en la capilla; los vecinos que participaron en los inicios fuimos Coca, yo, la mamá de Coca, ¡pobre...ha hecho tantas cosas también!, ganó una camioneta en una rifa y le dijo...” Doña Coca completa el relato: “...¡Acá está la llave, manéjenla para la iglesia!...”




“...Un señor Demesio que vino de Buenos Aires con su señora, era un matrimonio grande, se integró a nosotros y donó la imagen diciendo „esta va a ser la patrona de acá, de la iglesia de Villa Caeiro‟, ese hombre ayudó muchísimo...no recuerdo bien la fecha, la familia Hancevic (dueños de la actual Clínica San Antonio de Cosquín) vivía ahí, en la casa de Bialet Massé y asistían a misa aquí...hemos hecho tantas cosas... muchísimas, la gente colaboró, con Coca íbamos hasta allá arriba, a la sierra a pedir donaciones, nos daban una gallina, un pollo, una botella de vermouth o vino blanco y después hacíamos las ferias de platos y copetines, campeonatos de canasta. Venían de La Falda a jugar, todo para recaudar fondos...”

Coca aclara que con los copetines tenían mucho éxito y que en los campeonatos de chin-chón la gente de Santa María participaba y colaboraba mucho.

Doña Celina recuerda al respecto “...necesitábamos premios y fuimos con Coca a Córdoba a ver si podíamos conseguir algo, teníamos la camioneta, fuimos a una joyería a comprar. Yo, cara dura, pregunté si no nos donaba la compra, después de preguntar para qué el joyero nos regaló dos medallas de oro. Esa vez entramos en la final del campeonato de canasta, pero nos hicieron trampa y nos ganaron por muy poco...pero no importaba pues ya estaba todo recaudado y donado.

En Santa María y Villa Bustos también hicimos campeonatos, siempre a beneficio de la capilla...hemos andado con Coca..., yo mandaba los chicos a la escuela y salíamos por todos lados, Tanti, La Falda.

Los terrenos los donó, uno Blas Berrier y el otro el señor Del Rosso que era dueño del lugar donde funcionaba la capilla. Teníamos planos y todo, en el año 1972 se construyeron los cimientos. A través del Padre Ostrich llegaron fondos desde Alemania para construirla, a Santa María también le había ayudado Alemania, nosotras dos fuimos madrinas junto al embajador de Alemania, cuando la capilla se inauguró...”

Coca recuerda que se necesitaba iluminación y la señora Luisa Romano decía “...no le digan nada a mi esposo y guardaba todas las chirolitas de los vueltos...esto es para los focos.” Doña Celina comenta: “....Nos faltaba un foco nada más, pensábamos con Coca a quién le podíamos pedir y le pedimos a Don Salazar, que ya no está con nosotros, un aplique para poner en la capilla y así conseguimos completar la iluminación. Todas las cosas eran donadas, el altar, la imagen...Doña Laura Malagueño quizo donar el ángel y no alcanzó.

Conseguimos lo que quisimos y ahora estamos tranquilas...”



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Municipalidad de Santa María de Punilla. (s.f.). Historias populares cordobesas: Santa María de Punilla, su voz. Santa María de Punilla: Autor. Año 2005



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