Capilla San Roque

 San Roque

protector de los enfermos y amigo del pueblo

 

La devoción a San Roque llegó a nuestra tierra con los primeros españoles y creció con fuerza gracias al cariño que le tenían los inmigrantes italianos. Desde hace más de tres siglos, en ciudades y pueblos de Argentina, la gente acude a él en momentos de enfermedad, pidiéndole salud para las personas y los animales.

En tiempos de epidemias, nuestros antepasados lo invocaban con procesiones y oraciones, y muchas comunidades lo tomaron como patrono. El 16 de agosto se convirtió en su fiesta, día en que se bendicen animales, se reparten los “panes de San Roque” y se agradecen favores recibidos.

San Roque, que en su vida cuidó a los enfermos y confió siempre en Dios, nos enseña a ser solidarios, a cuidar la salud de todos y a poner nuestra confianza en el Señor, especialmente en tiempos difíciles.

Hoy, como ayer, seguimos caminando con él, pidiéndole que nos libre de todo mal, que bendiga nuestras familias y que, junto a su fiel perro, nos acompañe siempre en el camino de la fe.






Los siguientes relatos son de autoría Capillas y Templos. Ingresar desde aquí

El 25 de agosto de 1895, más de doscientos vecinos de la Pedanía San Roque vuelven a intentar convencer al Obispo Toro sobre la necesidad de construir la Capilla en cercanías de donde estaba asegurando que tenían la "... noticia de que piensa reconstruirse la Capilla de San Roque en el lugar llamado Rosario de Cosquín, lejos de este lugar y con grave detrimento de los beneficios espirituales que se propuso el fundador de la capilla, y que se nos privará de gozar". [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Cajas de Parroquias, Cosquín. Caja 1, Leg. 4, F. 32-37]. La solicitud será aceptada por el Obispo.
El terreno ofrecido por Don Facundo era parte de una pequeña fracción de la antigua Estancia del Rosario, situada al norte del nombrado Valle de Quisquisacate. Alguna información sobre sus orígenes:
El 25 de junio de 1585, el capitán Luis de Abreu de Albornoz recibe "... un pedazo de tierras en el valle de Camín Cosquín que llaman Buena Vista, desde el linde de Francisco Velázquez en una barranca bermeja de un pueblo viejo de los indios Quisquisacate, el río arriba hasta linde con Tristan de Tejeda que es cerca del pueblo de Pucharaba en el dicho valle y de ancho media legua de cada banda del río”. Se trata de la zona de Santa María de Punilla.
El 4 de diciembre de 1641, el capitán Pedro Bustos de Albornoz, hijo del anterior y de Doña Catalina Bustos de Lara, toma posesión de la merced de su padre y funda la Estancia de Rosario.
En 1689, la Estancia es heredada por el capitán Diego Bustos de Albornoz hijo del fundador y padre del Capitán Tomás Antonio Bustos de Lara, abuelo del Brigadier General Juan Bautista Bustos. Se sucederán uniones y subdivisiones, ventas, herencias, hipotecas, varios conflictos limítrofes y en 1811, parte de la estancia vuelve a la Familia Bustos.
Finalmente, después de varios pedidos y ofrecimientos, se hace el llamado a licitación para la construcción de la Capilla San Roque, en la particionada Estancia del Rosario. Se construirá en el terreno que don Facundo Bustos y su esposa Genoveva donaron, en 1887, para construir una capilla bajo la advocación de San Roque y un colegio católico.
El 13 de abril de 1896 en el Diario “Los Principios” de Córdoba, aparece el correspondiente aviso:
 

 

El muy activo párroco del Curato de Punilla, Pbro. Juan Trifón Moyano (1861-1932) que ocupó dichas funciones desde el 14 de agosto de 1890 hasta el 24 de octubre de 1915, se dirige al secretario del Obispado, el 19 de octubre de 1896, para presentar su renuncia a integrar la comisión de reedificación de la Capilla San Roque aduciendo que estaba convencido que era "... un obstáculo a la realización del proyecto en cuya virtud va ésta en carácter de indeclinable". [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Cajas de Parroquias, Cosquín. Caja 1, Leg. 4, F. 27]

Dicha comisión había sido creada, por el obispo Toro, el 30 de marzo de 1895 y la integraban el cura Trifón Moyano, el Dr. Tristán Bustos como secretario y don Facundo Bustos como tesorero.

Abiertos los sobres, los empresarios Emilio Bernasconi y Carlos Varretta, resultaron ganadores en la compulsa y el 27 de noviembre de 1896 firmaron el correspondiente contrato de construcción con la Comisión de reedificación de la Capilla. El mismo es muy detallado y pueden conocerse las características constructivas del templo. [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Cajas de Parroquias, Cosquín. Caja 1, Leg. 4, f. 13-17] (Acceda al documento)

Las obras comenzaron de inmediato, la provisión de materiales se hizo en tiempo y forma, por lo que, a mediados de febrero de 1897, los cimientos ya estaban concluidos. Las certificaciones se hicieron en cuatro etapas: la primera fue la nombrada; la colocación de las aberturas fue la segunda; la tercera, al concluir la bóveda y la certificación final al concluir la obra.

Vieja postal donde se observa a la capilla próxima a la inauguración

(se agradece el aporte del Sr. Oscar Herminio Herrera Gregorat de Córdoba de Antaño)

 

La capilla se inauguró en agosto de 1899.

 

 

En el Libro de Fábrica de la Capilla, puede observarse que a lo largo de varios años se fueron haciendo mejoras. Así, en 1905, se hacen trabajos de restauración en el techo. Un año después se construye la escalera para el coro. En el año 1907, se adiciona una sacristía ya que la existente pasa a tener otro destino.

En 1911, se pinta toda la capilla y tres años después, se reemplaza el piso de ladrillones cuadrados por piso de mosaicos. Al año siguiente, se revoca el frente y se pintan paredes y aberturas. [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Libro de Fábrica de la Capilla San Roque-Cosquín (1905-1947) Libro Nº1, Orden 51]

 

 

 

La Capilla

 

Mirando la salida del sol desde su robusta mono torre, está flanqueada a ambos lados por el Colegio San Roque a cargo de la Congregación de las Hermanas Terceras Carmelitas de Santa Teresa, dentro de la hectárea que, Facundo Bustos, destinara para tal fin.

 

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El ingeniero Manuel E. Rios (1872-1912) fue el autor del diseño arquitectónico y redactor del “Pliego de Condiciones y Especificaciones Técnicas para la construcción del Templo de Rosario (Cosquín)” [Archivo Arquidiocesano de Córdoba - Cajas de Parroquias – Cosquín Caja 1, Leg. 4, f. 13/17] 

La concibió como una nave única, que años después será acompañada de sacristía y contra sacristía. De largo mide 18,25 m y de ancho 7,07 m. La nave está cubierta con una bóveda de cañón corrido cuya generatriz es un arco de medio punto levemente aguzado en su clave. Arcos perpiaños en correspondencia con pilastras, interiormente y los contrafuertes, exteriormente, refuerzan la bóveda que según proyecto es de hormigón armado de 15 cm de espesor.

 

  

  

Esta estructura está protegida por una cubierta de tejas asentada en tirantería y alfajías de algarrobo. Externamente, los muros son de piedra a la vista de canteras del lugar, con un espesor de 0,70 m y con revoque grueso y fino en el interior.

 

 

Dos pilastras, con basa de igual altura que el zócalo que bordea la nave y capitel en la imposta que es base de la bóveda, ritman los laterales en tres paños definidos. En el testero, dos pilastras de ángulo enmarcan el muro sobre el que se apoya el altar.

En el primer paño, a los pies de la capilla se encuentra el coro alto al cual se accede por una escalera de madera, bien trabajada, ubicada a la izquierda del ingreso. La superficie del coro es generosa; la losa es baja ubicada sobre el dintel del portal de ingreso. Posee baranda de madera y en el muro colindante con la torre, existe una puerta pequeña desde donde se accede al campanario.  Una abertura con adintelamiento ojival, en el muro norte y en el sur, dan iluminación al conjunto.

 

 

En el segundo paño, está la ventana ojival, ídem a la anterior, en ambos muros. Cuatro, en total, constituyen el aventanamiento que posee la capilla.

En el tercer paño, un vano ojival da ingreso a las sacristías y define la presencia del presbiterio sobreelevado 0,32 m sobre el nivel de la nave.

Del lado de la epístola se desarrolla la sacristía de 4,95 m por 3,78 m. Tiene techos de perfiles de hierro y bovedillas, piso calcáreo al mismo nivel del presbiterio y ventana al este.

Del lado del evangelio se desarrolla el llamado coro de las hermanas, un ambiente de 9,05 m de largo por 4,60 m de ancho. Su techo es plano, de hormigón armado y su piso de mosaicos calcáreos está a 0,50 m más alto que el del presbiterio. Tiene puerta que comunica con el colegio, ventana al este y puerta con la que se accede a un recinto de 3,00 m por 2,80 m, que cumple la función de sacristía.

 

  

 

El retablo policromado tiene basamento y tres calles generadas por seis columnas circulares con capitel corintio que sostienen un arquitrabe sobre el cual, culmina con un tímpano de igual diseño. Dos copones lo acompañan en los bordes exteriores.

En una hornacina ojival bajo vidrio, en la calle central y bajo la representación del Espíritu Santo, la antigua imagen de San Roque proveniente de la anterior capilla preside el recinto. Esta es la imagen que fuera custodiada por don Facundo Bustos y su esposa.

 

Respecto a la imagen del Santo, Liliana de Denaro lo describe teniendo "... una altura de 71 cm. Es del tipo candelero, con piernas de talla sumamente rústica, pintadas en principio al agua en color gris azulado, que luego fue repintado con esmalte color marrón y su correspondiente llaga en el muslo derecho, medias y zapatos policromados. El rostro presenta encarne natural, ojos de cascarón, pestañas, pelo y barba policromada. Tiene un resplandor de plata con siete estrellas de seis puntas y ocho lenguas. En la estrella central está engarzado un cristal de roca cuadrangular que oculta la estrella. Además, tiene un báculo de plata, desmontable en dos partes, que remata en cruz, de 75 centímetros de altura y su correspondiente calabacín de plata. Evidentemente el perro no es el original pues resulta desproporcionado".

 

Acompañan a San Roque las imágenes del Sagrado Corazón a la izquierda y Santa Teresita a la derecha. En los laterales del altar la Virgen del Carmen con el Niño, a la izquierda y San José con el Niño, a la derecha.

La fachada principal está dominada por la torre campanario que nace desde el solado generando en la base un pequeño nartex. Bordeada por un pronunciado zócalo tiene tres vanos ojivales.

 

 

Contrafuertes de ángulo en tres niveles con culminación en plano inclinado confieren al conjunto una solidez propia del neorománico.

En la cara frontal se destaca un óculo bordeado, de generosa dimensión, similar a los que alojan un rosetón en el estilo gótico; que, en este caso, solo da al interior de la torre.

Sobre él y en las tres caras tiene presencia la figura del ajimez. En el frente, en cada vano pueden observarse las antiguas campanas, rústicas, deterioradas por el paso del tiempo, que pertenecieron a la capilla San Roque de Pedro Lucas Cabanillas.

Tienen una altura de 45 cm y un diámetro en la base de 35 cm. La inscripción "PLC" y la fecha "1870" indican propiedad y año de fabricación. A pesar de su estado conservan un buen sonido.

 

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En todo su contorno, una pronunciada cornisa hace de base a la culminación piramidal de sección hexagonal con sus cuatro templetes cerrados. En la cúspide, la cruz de hierro forjado. 

En el plano frontal de la nave se visualiza un sector del hastial y en los bordes, los contrafuertes laterales culminan con sendos pináculos.

Dice el arquitecto Omar A. Demarchi: “El resultado de años de esfuerzos queda manifestado en su presencia sólida, con contrafuertes, escasas aberturas y algunos acentos ojivos en la portada y ventanas. Una única torre da terminación a la composición, de un solo cuerpo y coronamiento piramidal apiramidado, junto a cuatro templetes cerrados en los ángulos. En los costados de la fachada, coincidiendo con el límite de la nave, dos pináculos acentúan el organismo. La austeridad del conjunto nos habla de un neorrománico de transición al neogótico que se refuerza en los aspectos constructivos y en el buen uso de los materiales, testimonio del conocimiento de su autor y de la mano de obra que la edificó”. 

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